Claves
- “Estamos esperando que el Superior resuelva las apelaciones que se hicieron la semana pasada.
- Estamos a la espera de la definición”, indicó Azzalini.
- “Arrancando por el análisis del pliego no hay ninguna objeción, no hay ninguna irregularidad, nada raro”, agregó el funcionario.
Lautaro Azzalini, director de Comedores Escolares de la Provincia, en los estudios de RADIO LA VOZ, señaló aspectos de la situación que se desató por el cambio de modalidad que se busca implementar en el desayuno y merienda en escuelas entrerrianas para los alumnos. “Estamos esperando que el Superior resuelva las apelaciones que se hicieron la semana pasada. Estamos a la espera de la definición”, indicó Azzalini.
“Arrancando por el análisis del pliego no hay ninguna objeción, no hay ninguna irregularidad, nada raro”, agregó el funcionario. “Lo que objetan es la calidad de los productos que se van a entregar. Son los mismos que utilizan en Corrientes, utilizaron en San Juan, entiendo que utilizan en Santiago del Estero.
Entiendo que es una objeción medio sesgada, porque nosotros estamos analizando lo que pasó o posiblemente pasaría, pero no estamos analizando el hoy, y en eso creo que también tenemos que poner foco y entender cuáles son las razones que nos llevan a cambiar el sistema”. Los alimentos que se proponen cumplen con todos los requerimientos nutricionales. “Los productos están aprobados, están fortificados.
Los estuve viendo con un amigo que es bromatólogo que no se dedica a la política, está en el ámbito académico, me dijo que son productos que están bien. En momentos de vulnerabilidad o en lugares vulnerables la FAO no desaconseja bajo ningún punto de vista la utilización de productos que estén industrializados, porque en el fondo de la cuestión el producto industrializado te garantiza la inocuidad, no dependés de cada local y de cómo te hace cada cosa, te garantiza homogeneidad, trazabilidad”.
“No termino de entender bien el debate por dónde viene. Posiblemente tenga vetas políticas; pero si la discusión es política se da dentro de los ámbitos de la política, no se da judicializando el tema”, remarcó Azzalini. “Si hay alguien con algún interés genuino, las puertas están abiertas para escuchar las mejoras del sistema; pero estamos partiendo de un diagnóstico equivocado. En la medida de las escuelas lo que estamos viendo es que hay mate cocido con pan.
Hicimos todo el esfuerzo para mejorar eso, duplicamos las supervisiones, capacitamos a los cocineros, les dimos todas las herramientas que teníamos, volvimos a poner arriba del escenario al cocinero que venía de años bastardeado, porque cuando asumimos vimos que de un año al otro se incrementaron 300 personas en Comedores.
¿Trabajaban?, no, y eso es generar personal de primera y de segunda, porque había muy poca gente con muchos beneficios y muchos que todos los días se deslomaban y no les daban nada, no los acompañaron, los bastardearon”. Los cocineros de los comedores escolares “son uno de los actores sociales más grandes que tiene el Estado. Les dimos herramientas, fiscalizamos, supervisamos, denunciamos, fuimos a la Justicia o iniciamos expedientes dentro del Estado con procesos de instrucción sumaria cuando veíamos cosas.
En Concordia faltaron 100 millones de pesos en tres meses, los fondos de los comedores escolares iban para que un tipo que se estaba armando un comercio en su casa compraba con eso para después vender; denunciamos que había gente que hacía factura apócrifa para comerse la plata; denunciamos que un titular de tarjeta sacó licencia, tres meses suspendieron el servicio y sin embargo el gasto estaba hecho pero el servicio no estaba dado”.
Los niveles proteicos de los alimentos que comenzarían a brindarse en los desayunos y meriendas en los comedores escolares no tienen objeción porque “son homogéneos, están fortificados, incluyen zinc, vitaminas, minerales, que son los micronutrientes que los chicos necesitan absorber para poder afrontar las clases. Esos tipos de micronutrientes hoy no están garantizados, en un pedazo de pan con mate cocido no estamos hablando de calidad nutricional”. “No se suprimen los frescos.
El chico que almuerza, cuando se va, de postre se lleva su manzana, su naranja, su banana, come verduras en el almuerzo. Los cocineros se esmeran en ver cómo incluirles las verduras”, dijo Azzalini. Con respecto a lo que señalan como perjuicio para el comercio local, señaló: “Cuando sacás una parte del sistema puede llegar a haber un perjuicio y hay que ser empático con eso, no quiero menospreciar al comerciante que te puede decir me puede generar algún perjuicio.
Pero la compra más grande de comedores, presupuestariamente, es la comida y sigue estando con el sistema actual y va a seguir estando”. “El presupuesto lo acabamos de aumentar hace un mes 20%”, agregó. Al cambiarse el sistema, consultado sobre la distribución de los alimentos, comentó, “la idea es que se entreguen una vez por mes para evitar el gran volumen de acopio y que haya rotación constante.
Si bien son productos que tienen una vida útil de tres a seis meses, lo que tenemos que garantizar es que se vayan consumiendo mucho antes de la fecha de vencimiento”. Entre otras cuestiones, detectaron uso de fondos de tarjetas de comedores escolares para la compra de, por ejemplo, botellas de vino. De estos casos encontraron “un montón. El fondo del debate es este, tener que analizar miles de facturas que llegan todos los días realmente qué hay. ¿Cuántas compras encubiertas hay?”, remarcó el funcionario.
“Se va a entregar leche todos los días, que hoy no consumen. Ahí tenés calcio fundamental para los chicos y tenés la garantía de que todos los días van a toma un vaso de leche que hoy no está”. “La fiscalización del Estado sigue estando y no se va a ir. Nosotros somos los que tenemos que revisar todos los días si se está cumpliendo el pliego.
Ayer la empresa ya contrató 30 nutricionistas que además son personas que la empresa pone a disposición para recorrer las escuelas e ir a ver cómo se está trabajando y acompañar el proceso de cambio”, dijo Azzalini. “La mejor manera de garantizar que los chicos desayunen lo mismo todos los días, que no haya un chico que desayune leche con manzana y otro no desayune es lo que estamos discutiendo, ¿está bien eso?, no. Ese es el debate que queremos dar”.
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